Protección Contra Incendios en Ciudades Patrimonio

Protección Contra Incendios en Ciudades Patrimonio

La UNESCO, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, es responsable de la protección jurídica internacional del patrimonio cultural.

Para salvaguardar el patrimonio, el instrumento de protección es la Convención para la protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, aprobada en París en 1972.

El origen de los “Bienes Patrimonio de la Humanidad” nace en los años 60 cuando la construcción de la presa de Asuán (Egipto) amenazó con hacer desaparecer los monumentos de Nubia. La comunidad nacional se conmocionó y se llegó a la conclusión de que ciertos monumentos no eran patrimonio de un país en concreto, sino que su conservación era responsabilidad de todos.

El término patrimonio cultural abarca monumentos, edificios y sitios con valor histórico, estético, arqueológico, científico, etnológico o antropológico.

Las ciudades en España que pertenecen al grupo de ciudades patrimonio son las siguientes:

Además, El pasado 25 de julio la UNESCO incluía en su lista de Patrimonio Mundial el Paisaje de la Luz de Madrid, formado por el eje Paseo del Prado y el Buen Retiro. Madrid contiene, así, el primer paisaje histórico urbano declarado en Europa.

Este grupo de “Ciudades Patrimonio” se creó para actuar de manera conjunta en la defensa del patrimonio histórico y cultural.

Tras producirse el incendio del Palacio Salazar de San Cristóbal de la Laguna, se comenzó a actuar conjuntamente para el diseño de planes preventivos que pudiesen evitar estas catástrofes o, al menos, que minimizasen los daños producidos.


Las instalaciones de estos edificios, en su mayoría, han sido realizadas con posterioridad a su construcción por lo que, en muchos casos, no se adecuan completamente a las exigencias reglamentarias, pues el cumplimiento de los reglamentos técnicos se realiza hasta el punto donde es posible por las limitaciones de protección del patrimonio.

En muchos de estos edificios, no pueden colocarse equipos o medios que afecten significativamente a la estética del conjunto arquitectónico ni dañar sus elementos constructivos.  Además, se pueden encontrar instalaciones sin mantenimiento o colocadas sin criterio técnico.

No hay ninguna normativa específica que hable de protección contra incendios de bienes culturales, por lo que es un desafío para los profesionales que se encargan del diseño de los sistemas de Protección Contra Incendios de estos lugares.

Estos profesionales deben tener un conocimiento profundo de las estrategas de protección, que irán enfocadas a las características propias de la edificación. Además del ingeniero, en las edificaciones Patrimonio Cultural o que albergan bienes Patrimonio estará encargado de aprobar el proyecto un delegado del Ministerio de Cultura, que se encargará de velar por la naturaleza histórica del inmueble.

Por tanto, los profesionales que definan y diseñen los sistemas de Protección Contra Incendios de estos lugares, deberán ser conocedores de la evacuación, señalización, iluminación de emergencia, sistemas de detección y extinción de incendios y alarma de incendios. Además, el R.D. 513/2017 Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios establece los requisitos que deben cumplir las empresas instaladoras y mantenedoras de PCI.


1. Incendio en una zona del centro histórico sin afectación del patrimonio: son los más comunes, se producen en el centro histórico, pero en un lugar que no es patrimonio histórico, ni alberga patrimonio. Las características del ámbito urbano hacen que el fuego pueda propagarse con facilidad, por lo que se debe tratar cualquier incendio en esta zona como un riesgo para el patrimonio.

2. Incendio en un edificio patrimonio o no, que alberga patrimonio, sin afectación inicial del mismo: se originan en cualquier lugar del edificio, pero en principio no afectan al patrimonio.

Así, en su fase inicial no suelen constituir peligro, pero debe barajarse la posibilidad debido a la propagación del fuego, la difusión de humo, gases, calor…

Se deben extremar las precauciones en la utilización de los diferentes agentes extintores y se usará la fuerza justa. Por otro lado, deben valorarse los daños en áreas colindantes y ventilar correctamente los recintos.

3. Incendio en un edificio patrimonio o que alberga patrimonio con afectación de patrimonio mueble o algún elemento del inmueble del valor patrimonial: no son incendios muy comunes, puesto que, por norma general, las colecciones culturales suelen estar correctamente protegidas y en lugares no relacionados con focos de ignición.

En este tipo de incendiosse pueden destruir materiales e inmuebles irrecuperables.

4. Incendio en un edificio patrimonio con daño importante para el mismo: aunquese produce un daño importante para el patrimonio mueble, el peligro de propagación del fuego es muy limitado ya que ocurren en edificios aislados perimetralmente.

Este tipo implica incendios desarrollados y descontrolados. Para cortar su propagación, la mejor opción es arrojar de forma masiva agua al interior, intentando hacerlo de manera localizada, si es posible.

5. Incendio en un edificio patrimonio con posibilidad de propagación a edificios adyacentes: cuando se producen este tipo de incendios, el contenido del edificio está perdido y existe una alta posibilidad de propagación a edificios limítrofes.

La mayoría necesitan intervención de varias unidades de bomberos para su control y se ocasionan numerosos daños con el agua de las mangueras.

6. Incendio que afecta a varios edificios o a una zona importante de la ciudad: es el más grave que puede ocurrir con respecto al patrimonio, aunque no es común que ocurran. Si se producen, suele ser por una detección tardía, una gran carga de combustible, ausencia de instalaciones de Protección Contra Incendios, que los edificios se encuentran muy próximos entre ellos o condiciones meteorológicas desfavorables.


AGENTES EXTINTORES:

La decisión del uso de un agente extintor u otro depende de las características de los materiales que se busca salvar, las protecciones que presente, su valor cultural y las posibilidades de desarrollo del incendio. Esta decisión puede determinar en el desarrollo del siniestro.

Se usará el agente extintor menos dañino para los materiales.

Existen diferentes tipos de agentes extintores:

1. Ventilación: no es un método de extinción propiamente dicho ya que no se dirige a los elementos en combustión sino al entorno. Con ella se consigue mejorar la visibilidad, disminuir la temperatura, limitar la propagación y limitar los daños a los materiales.

2. Retirada de materiales: la acción menos destructiva será la retirada de los materiales implicados, pero implica que los bomberos tengan que acceder al foco del incendio.

3. Extintores de polvo: una aplicación localizada podría ser la mejor opción para controlar incendios que afecten al patrimonio mueble, aunque genera un problema de limpieza posterior y, en el caso de museos, el polvo polivalente podría penetrar demasiado y ser muy agresivo con las obras.

4. Extintores de CO2: es la mejor opción en instalaciones en las que la descarga no será localizada, sino que se inundará el recinto reduciendo el oxígeno de la atmósfera y extinguiendo el incendio por sofocación. En algunos materiales, el CO2 será inocuo, pero su poder refrigerante podría producir daños en elementos frágiles.

5. Agua: es el mejor agente extintor, pero el que tiene más poder destructivo, por lo que su uso debe ser cuidadoso y localizado. Existen diferentes variantes:

  • Agua a alta presión con manguera de 25 y lanza de alta presión: mayor eficacia con menor cantidad de agente extintor. Permite aumentar la superficie de vaporización de las gotas de agua. El uso de menos cantidad de agua hará que se produzcan menos daños.
  • Agua a baja presión con
  • Manguera de 25: se consiguen peores condiciones de vaporización, aunque se puede introducir más cantidad de agua en los recintos. Se usará cuando las llamas avanzan por la cantidad de materiales o por la carga del fuego y aún no puede ser controlado.
  • Manguera de 45: siempre se instalará en prevención, aunque no se lleguen a utilizar. Se usará cuando se deba controlar el fuego de la forma más rápida, ya sea por vidas en peligro, prevención de seguridad para bomberos, proteger zonas limítrofes…
  • Manguera de 70 y/o monitores (desde el exterior): se utilizará cuando exista una pérdida de control y sea preciso proteger las zonas y edificios próximos. Se arrojan grandes cantidades de agua, tanto al interior como a la fachada.

En la mayoría de los incendios, los bomberos se ocupan de quitar los escombros y eliminar los restos de este para asegurarse que todos los focos quedan extinguidos. En el caso del patrimonio, estas labores de desescombro tienen que reducirse al mínimo. El uso de las herramientas de desescombro solo será aceptable en las zonas donde presumiblemente no haya materiales con valor patrimonial.

Tras la valoración de la situación y de los daños, se establecerán medidas urgentes para subsanarlos.

Fuente: Cuadernos de Seguridad, Ciudades Patrimonio, LinkedIn

Sobre el autor

Grupo Eurofesa administrator

Grupo Eurofesa abarca los campos de la Protección Contra Incendios y los Sistemas de Seguridad desde un punto de vista global, desde la ingeniería hasta la instalación, sin olvidar el mantenimiento posterior.

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